Archive for Agosto, 2010
Nirvana anal (I): gemido delator
Claudio Wiestruck y Joao Neto
A mí me gustaba acariciarla.
Y a ella, ser acariciada.
Ningún recoveco de su cuerpo me estaba vedado.
Miento, je, je… había uno que aún estaba fuera de mi alcance.
Le encantaba cuando mi índice travieso exploraba el umbral de su intimidad postrera: un gemido delator corroboraba el placer que le producía esa sutil penetración.
Pero cuando intentaba sumergir mi falo en su más delicioso abismo, la negativa era inmediata.
Su temor al dolor le negaba a experimentar el placer que los griegos celebraban a la manera de Heródoto,[] Platón,[] Jenofonte[ ]y Ateneo: sacro éxtasis rectal que es tan antiguo como la civilización misma.
“Tengo miedo a que me hagas daño por allí, amor…”, decía ella, aunque con un cierto dejo de picardía en la voz.
Sin embargo, una noche…
Una noche que ella jamás olvidará (ni yo tampoco)…
…tras varios vodkas…
…su relajado cuerpo se rindió –por fin- a mis más urgidas fantasías…
Con enérgica ternura, mi índice envaselinó aquel vedado coto de placer.
Poco a poco, fui introduciendo mi bálano en su tiernísimo umbral. Al principio, me costó un poco; hasta llegué a pensar que resultaría imposible sembrar mi contundente tallo en la mujer que más amaba. Pero, casi sin darnos cuenta, su plácido pasadizo fue asimilando cada engrosado centímetro de mi pene.
Comencé el coito con suavidad: quería saber cuánto era capaz de resistir. Luego, me desaté: la embestí con reciedumbre –sin remilgos ni concesiones- y desaté dentro de ella todo mi poder genital.
En algún momento, creí que gemía de intolerable dolor. Pero su tórrido contoneo y su ávida performance eran claros indicios del indescriptible placer que estaba experimentando.
Varias veces acabamos al unísono en aquella noche inolvidable…
…y en cada ocasión, un gemido glorioso y exultante revelaba el nirvana anal que extasiaba a mi amada.
Maratón entre sábanas
Joao Neto y Claudio Wietstruck
Una cama. Dos días. Tres pares de piernas.
Muuuuchos preservativos.
Sábado: alta, delgada, trigueña clara, con una voluptuosidad y un desempeño carnal que hacían perder el aliento.
Domingo: alta, delgada, trigueña oscura, caderas ardientes; su boca golosa cató mis gemelas, honró mi erección con enfáticos mimos y bebió el néctar de mi simiente.
Amé, fui amado…
…y no sé cuántos kilómetros de piel acumulé…
Los relatos perdidos: Lamedores a concurso.
Bueno, ¿ qué tal va este caluroso verano?¿…Sudando la gota gorda…? Pues amarraos los machos que os vamos a hacer arder.

Argerust convocó su I Certamen de Microrrelato erótico-romántico.
Los que hayan leido quienes somos, supongo que ya saben que a nosotros “eso” que se escribe con “X” no nos gusta nada, suponemos que entendereis que, claro, no podiamos ser menos y haciendo un arduo esfuerzo imaganativo ¿ como no “colar” un relato entre los 100 finalistas?. En este caso el de Ferran, y una máquina muy especial.
MPP
“He pasado la luz blanca. Envuelto en una niebla espesa llego a una majestuosa puerta rotulada como MPP. Entro y tomo asiento en un gran sofá de piel a los pies de una enorme cama redonda. Encuentro un…”
http://www.artgerust.com/certamenes.php?id=7438
Pero como de costumbre algunos Lamedores más participaron.
Miren:
HERENCIA EN LA PIEL
“Ser la sucesora de la cortesana más afamada de todo París tenía un precio. Lo único que debía a su madre era haberla proporcionado el mejor inicio para su carrera…”
http://www.artgerust.com/certamenes.php?id=7411
REALIDAD SOÑADA
“Otra noche más perdido entre tus brazos, sintiendo tú cálido aliento en mi piel. Tus labios susurrando palabras que acarician mis sentidos. Tus manos dibujando cada recoveco de mi cuerpo. Manos calientes…”
http://www.artgerust.com/certamenes.php?id=7311
Lindastar
CON TACT(O)
“La simple observación del paréntesis que forman cada uno de tus jugosos y húmedos labios -ansiosos por dar y recibir- provocan en mí una secuencia de emociones…”


