Archive for Septiembre, 2010

Alimentando deseos prohibidos.

¿Qué le costaba a su marido hacer realidad aquellos fervientes sueños y llenar de calor la insoporta

Alimentando deseos prohibidos. Relato erótico.

Bárbara, a sus 32 años ya estaba cansada de su excesivamente bondadoso marido, el cual era tan treme

Nena Palote, la universidad y la huelga general…

Tenía un serio cargo de conciencia. Taaaaaanto tiempo sin escribir no es demasiado recomendable para una chica como yo, pero las circunstancias lo obligan. Tengo una noticia que daros: Nena Palote ha entrado en la universidad… ¡Qué fuerte! ¿No crees? Ni yo misma me lo creo aún… Llevo varios años de atraso (no diré cuántos…). Los test que me hacían cuando era “niño´´ en la escuela no decían nada bueno de mí (y creo que llevaban razón…), donde decían que no valgo para nada y que un futuro devastador me esperaba… Me han hecho repetir varias veces e incluso llegué a abandonar los estudios. Al final me rebelé ante lo impuesto  consiguiendo uno de mis sueños, estudiar historia… Si me vieras en la presentación de la facultad, yo, taaaan divina, y por supuesto marcando tendencia ante la concurrencia… Con eso de tratarse de “historia´´ supuse que la moda estilística de la gente sería al menos de cuando Carmen Polo hizo la comunión, si acaso la confirmación (ella era muy confirmada en sus cosas…), pero he de avisarte  que se trata de un bulo. La gente de historia viste normal, me quedé alucinada, por no decir en bragas (o en tanga, claro…). Te lo juro, no es coña, visten como tú…

En los pocos días que llevo no me han ocurrido demasiadas cosas, aún no he follado “in situ´´ ni he metido la pata, como suele ocurrirme. ¿Gente guapa? Sí, claro, guapos y guapas, para todos los gustos…

Hoy acudí a la facultad a pesar de la huelga general, pero un cuerpo uniformado de antidisturbios pudo haber disuelto la manifestación de mi polla si hubiera querido (yo desde luego sí…). Estaban formando con sus porras al aire. Se me presentaban en forma de pasillo hasta la puerta de la facultad, escoltándome y protegiéndome de la multitud que me gritaba “esquirol´´ (no sé qué significa, si será alemán o checo…). Signifique lo que signifique “esquirol´´ me importaba bien poco con esos cuerpos de la autoridad mirándome, unidos a mí, refregando sus paquetes contra mí como quien no quiere la cosa… Yo me sentía en el paraíso de los travestis… Llegué a sentir celos de los detenidos, ya que podrían disfrutar de un contacto más que físico junto a esos querubines de la autoridad… Al final, como me había gustado taaaaanto el pasillito para entrar en la facultad decidí volver a salir, ahora en vez de “esquirol´´ me aplaudían como si de la salida de la Macarena se tratara. Otra vez esas entrepiernas de la autoridad refregándose contra mis muslos (preciosos, por cierto…). Aquello era una orgía entre la autoridad y el sindicalismo, era como un polvo entre opuestos (¿Heterosexualidad?).

Nena Palote