Arremeten con ganas a Nora Alicia 3/10
Eric quien hasta ese momento miraba, sintió aquella oleada de calor que también invadía su sangre, hizo bruscamente a un lado a Juan, solo alcanzó a decirle – Es mi turno – aquel chico se apartó, dejando libre aquel culo
que pedía más penes y que no soportaba estar vació, Eric se sonrió antes de meterla, le dió gracía el ver aquel ano completamente ancho, ligoso pero para él, delicioso. No perdió tiempo, sabía que aquel culo era apetecido por todos, así que sin mucho preambulo se la metió de una sola arremetida, solo alcanzo a escuchar un pujido sordo que lanzó la rubia curvilínea, sordo porque Carlos la tenía más que atorada, le tenía metído todo el falo en la garganta. Eric comenzó a darle cada vez más y más duro, se movía de forma todalmente frenética, la sacaba y la metía, pero entre cada parte del ciclo se detenía un poco, se admiraba como aquel culo se estiraba ante su pene, además se podía ver a través de el, por lo menos eso pensó. Se catapulto nuevamente, agarrandose de lo más hermoso de la rubia, sus nalgas, así se quedo por largo rato, impulsandose de las nalgas de Nora Alicia, se excitaba más con cada pujido, en su pasión desbordada solo alcanzó a ver como Carlos terminaba eyaculando en la boca de la muñecona, le anegó todo de semen, era todo un espectaculo. Eric sintió cuando alguien se había metido entre las piernas de Nora Alicia, quien se había mantenido en cuatro patas, era el coronel quien al calor de tanta pasión comenzaba a lamer lo prohibido de Nora, su vulva, sabía muy bien que nadie se la había perforado aún, que solo permitía que la lamieran y le metierán la lengua, porque era “virgen”, talvéz el único sitio de su cuerpo que lo era, el coronell mamaba aquella vagina con tal desesperación como que quisiera comercéla, le metía la lengua y la lamía, cada vez Nora Alicia se mojaba más y para él aquel liquido tenía el sabor del mejor manjar que hubiese podido pobar, se derretía de las ganas, pensó el coronel, quien pesé a su experiencía estaba por acabar, cosa que no quería, deseaba prolongar el placer lo más que pudiera, pero le era imposible así que rápidamente se fue a la boca de la rubia, la tomo por el cabello y sis esperar nada se la metió en la boca, que ya había sido anegada unos segundos antes, y se encontraba toda llena de semen,ligas en sus labios, mismas que aumentarón con la generosa contribución del coronel, quien estaba extasiado y perdió la noción del tiempo, había tomado a aquella mujer de sus cabellos y la había asido hacía él, metiendo su falo hasta lo más profundo, Nora Alicia solo pujó un poco, tenía los ojos que se le salían, pero sentía una gran pasión, más por lo que Eric hacía con su ano. El Coronel volvió en sí, y pudo ver como tenía los ojos aquel mujerón, le fascino más el saber lo que su pene podía hacer en aquel angelical cuerpo. Continuará 3/10
