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Berlín

Principios de verano en Berlín, en el Bread and Buttler, una de las ferias de moda más importantes de Europa. Tres jornadas de trabajo y dos para disfrutar la ciudad si es que el cuerpo aguanta la tralla.

Los dos primeros días han sido puro aburrimiento, sonrisas, paseíllo, estrechar manos y besar mejillas, comerle la oreja a los clientes en tantos idiomas que ya no sé cuál es el mío. He hablado tanto de y sobre ropa que iría desnuda sólo para olvidarme de ella.

Pero hoy ha sido diferente. Una mariposa ha despertado mi interés. Dibujada en un hombro al aire, negro y amarillo sobre blanca piel. Posada en una enredadera. Muy sugerente. Inevitablemente la he seguido y he descubierto lo que había más allá del hombro: pelo largo moreno, más tatus igual de finos que la mariposa, manos grandes, metal sobre metal clavado en carne, gorra de baseball, una boca generosa en sonrisas cubriendo colmillos de vampira, uff. He estado mirándola casi toda la tarde, su stand está justo en la diagonal del mío, no entiendo cómo no la vi antes.

Pasan las horas, queda poco para que clausuremos y luego cena multidisciplinar ofrecida por la organización a lxs directivos con fiesta nocturna en la ciudad de la música electrónica, habrá que estar a la altura. Sería un punto que la mariposa apareciera. La cena ganaría mucho, la fiesta de después, ni te cuento.

Vuelta al hotel, ducha ultra rápida, emperifollarme para la cena, lo justo para no dar el cante en la discoteca. Mejor me pongo capas y luego me las quito. Así, vaqueros pitillo, las sandalias de tacón, la camisa roja cruzada que deja entrever todo pero no enseña nada, el corpiño de piel al bolso junto con las sandalias de trote, no quiero regresar sin pies. Ojos negros, labios rojos, un recogido poco elaborado con palillos incorporados. Perfecto.

El mega restaurante es una pasada, sobre el río, tiene una pista que supongo de baile para después de la cena, espero que la previsión no sea continuar aquí luego, sería la risa. Mogollón de gente en la cena, tipo buffet, mejor, así me pierdo y voy a mi bola. Por desgracia, no distingo a la mariposa por ningún lado. De aquí al hotel de cabeza.

Pero oh maravilla, sí que ha venido! Imposible reconocerla: mono tipo segunda piel de no sé qué tejido pero que parece la piel de Mística más que un traje, azul noche haciendo aguas, sandalias con dos deditos que me enseñan más tatus…Joder, solo por ver esos tatus merecerá la pena.

Parece que tampoco se encuentra en su salsa, no habla con nadie ni hay nadie cerca. Habrá que hacer una aproximación. Pregunto a un camarero si sabe lo que bebe, bingo, gin, compruebo que no tiene vaso, que sean dos. Allá voy

- gin tonic de Bombay si el camarero no se ha equivocado – digo con la mejor de mis sonrisas al tiempo que le alargo la copa.

Duda un instante, me mira sin disimulo de arriba a abajo

- sí, gracias, justo iba a ir a por una

Parece que he pasado el primer corte

- me encanta lo que llevas, aún no tengo claro qué tejido es y eso que mi negocio es la ropa

A partir de aquí casi dos horas de conversación inteligente sobre trabajo, cosa increíble, no me saturo.

Comienza el desfile hacia la terraza-pista, cierran la barra y la fiesta se traslada inevitablemente fuera. Lo último que quiero es quedarme aquí con ella

- te parece si vamos a otro lugar con mejor ambiente?

- cualquier sitio será mejor que este, créeme

- dame un segundo y nos vamos

Wasupp a Katrin para que me mande la dirección del SchwuZ, taxi y para allá que vamos.

En el trayecto hablamos de música, las risas se funden en el interior del coche, esto promete.

Llegamos. Una cola que asusta, no problem, Katrin de nuevo para que nos cuele. Buff. Musicote a todo volumen, toca dejar que las bocas se callen y hablar con otras partes del cuerpo, interesante seguro. Veremos.

- vuelvo en un segundo, no te pierdas

- me quedaré quieta por si acaso, esto es enorme!

Voy al baño a cambiarme, fuera camisa y sandalias imposibles, corpiño, pelo suelto y pies liberados. Retoco el rojo. Me gusta lo que veo.

Subo, la busco y ahí está, exactamente en el mismo lugar, me repasa de arriba a abajo otra vez y sonríe, quiero esos dientes rompiéndome la piel…

- vaya cambio

- es que paso de destrozarme los pies, pedimos algo y vamos a la pista?

- ya, de lo demás no hablamos, no?

Bailamos, da gusto ver como se mueve, mi imaginación ya va sola no sé dónde. Música, gente, calor, su mano en mi cuello, la mía en sus caderas, cada vez hay menos espacio entre nosotras, necesito tomar aire o no voy a controlarme mucho más

- voy al baño, vuelvo enseguida

- aquí estaré

Los baños de este garito son tan impresionantes como el resto del local, enormes, escrupulosamente limpios, espejos por todas partes, puertas de cristal, y no hay mucha gente. Entro en el primero que queda libre, justo cierro la puerta y la empujan, es ella que pasa y cierra tras de sí, me quedo quieta

- me cansé de esperar

dice mientras me coge la cara

- me parece bien

consigo susurrar antes de que me coma la boca.

Me besa largo, profundo, su lengua enredándose en la mía, sus dientes mordiéndome los labios, respondo clavándole las uñas en la espalda, me muerde más fuerte hasta que distingo el metal de la sangre en la boca. No para, sus manos entran en acción, agarrándome el culo con la misma fuerza con que su boca me besa. Me pega a la pared, me muerde el cuello, los hombros…me dejo hacer, esto es justo lo que quería, su cabeza en mi cuello sus dientes en mi piel…duele.

Le sujeto la cabeza, apartándola un instante

- me está encantando esto que haces, pero quizás deberíamos ir a otro sitio

- quizás – sonríe

Pero sus manos bajan por mi culo, hacia mi entrepierna, su boca de nuevo en mi cuello, lamiendo, mordiendo, matándome de placer. Acaricia mi sexo por encima del pantalón, voy a explotar sin que me toque siquiera, movimientos firmes, fuertes. Para. La mato. Falsa alarma, desabrocha los pantalones, mete una mano, esquiva con soltura las braguitas, solo me roza, gimo.

Estoy tan excitada que solo con que siga comiéndome el cuello me voy a correr. Pero justo su boca comienza a descender, besos suaves que recorren mi piel erizándome entera.

Despacio, comienza a quitarme los pantalones, su boca paseándome, llegando a mi pubis, rozando apenas el borde de las braguitas. Las baja con delicadeza. Me lame. Me deshago. Lengua hábil moviéndose con sutileza, abriéndose paso entre mis pliegues, descubriendo mi clítoris. Círculos
alrededor, mordiscos delicados que me hacen estremecer.

Me explora sin prisa, buscando mi respuesta. Y la encuentra, vaya que sí. Aumenta la velocidad, lame, muerde, succiona, me coge las caderas que se mueven con vida propia, me acompaña, me folla con su boca, me mata de placer. Siento mi vientre explotando en olas, convulsiones que no quiero controlar. Sus manos firmes me sujetan, apretándose contra mi mientras me sigue comiendo. Hasta que me corro y mi cuerpo se dobla en dos, sacudiéndose como si fuera a partirse.

Se aparta. Me besa en los muslos. Sigue sosteniéndome, las piernas me flaquean. Se pone de pie, a mi lado y me da un beso leve en los labios

- espero que no te importe que no te haya hecho caso

sonrío, le devuelvo el beso

- no me importa, en absoluto

digo besándola de nuevo

- y ahora, si me disculpas, yo venía a hacer pis

se ríe, abre la puerta y sale, riéndose aún

Salgo del baño, la veo apoyada contra la pared, le tiendo la mano y volvemos a la pista.

Continuará…

Una extraña insinuándose en el autobus

No he entrado aquí para darme a desear Les contaré de mi último trabajito Fui de acompañante de dos

La Gata y yo

Estás completamente dormida y solamente cubierta por una sábana con mis manos comienzo a quitar suavemente lo que cubre tu bello cuerpo y lo primero que veo es tu colita cubierta por tu calzón, duermes boca abajo por lo cual se ve una cola paradita de una piel reluciente de brillante lozanía, acerco mis manos para tocar las pantorrillas y subir lentamente hacia tu colita, mis manos se enloquecen con esa colita paradita y suavemente dura, comienzo a jugar con los límites de tu calzón queriendo ir más allá sigo tocando haciendo masajes tratando de abrir tu piel para saber que hay más allá de esa caliente piel, escucho que salen sonidos de tu pequeña voz. Ahí me atrevo a despojarte de lo único que cubre ese bello culito y quiero besar cada pedacito de piel . Suavemente te he sacado lo único que cubre tu cuerpo y comienzo a besar todo tu culito provocando que tu hermosa piel se erice levemente. Acompaño a mis besos mi lengua que impregna calor a tu piel, mis manos se deslizan por tu culito y  desesperado busco tu anito, ese orificio rico y pequeño que deseo despertar con mi lengua, abro con mis manos suavemente tu culo y ahí está, latiendo levemente, aproximo mi lengua y arrancas un gemido exquisito que me da tu aprobación, comienzo a tocar con la punta de mi lengua esa zona erogena y más gemidos acompañan mi incursión, siento que todo el calor de tu cuerpo comienza a aflorar por todos tus poros, estás excitada de manera clara más y más, aún te haces la dormida entre gemidos y espasmos de tu cuerpo, yo sigo con mi lengua mojando ese anito rico y delicioso, en la medida que sigo ahí tu cuerpo aumenta sus gemidos y yo aumento mis arremetidas en tu anito, mi lengua es capaz de entrar por ahí y comienzo a deslizar mis dedos para aumentar la dilatación, tus gemidos son leves y suaves pero largos, siento que estás más excitada de lo que tú misma sabes, un dedo va rodeando primero tu entrada para suavemente meterse hasta el fondo, tu cuerpo se estremece y los gemidos aumentan sus decibeles, comienzo a meter y sacar mi dedo en la medida que tu cuerpo se mueve apretando mi dedo cuando sale y dilatando tu ano cuando entra y así comienzas a sudar por todo tu cuerpo y a mover e culito entero esperando mis arremetidas de mi dedo entrando y saliendo a ratos meto la lengua para humedecer la entrada, pero siento que estás tan dilatada y mojada que no es necesario, siento que pides más y más pues tus gemidos delatan que todo lo que tu cuerpo siente es un placer nuevo, profundo, increíble que no deseas que acabe, de pronto siento tu despertar evidente una voz soñolienta y dulce me dice “meteme tu pene, ahora”. Asombrado por tu petición pero con todas las ganas de cumplir tus deseos Me incorporo y de inmediato tu cola se levanta y veo como se abre tu anito latiendo fuertemente, había llegado el momento tan anhelado pero jamás imaginado. de rodillas sobre tu cama me acerco a ti, comienzo a acercar mi pene duro y jugoso a tu dilatada y deliciosa entrada comienzo a meter mi cabecita y sientes el placer como yo siento un ardor que me quema completamente, suavemente me muevo y entro vuelvo a salir para dilatar más tu anito cuando de pronto tu voz más despierta y decidida me dice “métemelo todo por favor que me tienes ardiendo” Atonito por lo que acabo de escuchar nuevamente entro y me deslizo suavemente para llegar hasta el fondo y siento un gemido fuerte intenso aún más asombrado escucho tu voz decir “quiero que me comas entero mi cuito, quiero ser tuya por donde nadie ha entrado jamás” Mis movimientos son cada vez más intensos y una electricidad es compartida entre tú y yo, espasmos nos visitan y sacudidos por el placer nos olvidamos del tiempo, de si es de día o de noche, de nuestra notoria diferencia de edad, estamos gozando el momento y siento tus gemidos convertirse en gritos de placer de gozoso placer que nos enloquece a ambos, jamás había tenido una piel tan joven en mis manos y jamás me había consumido el placer de hacerte el amor por tu anito que en cada arremetida siento sabores en mi cuerpo únicos ambos extasiados nos detenemos cuando lanzas un gemido y te desplomas saliendo abruptamente de tu cuerpo, sin pensarlo cubro tu cuerpo y dices “dejame así desnuda en la cama, quiero sentir como mi cuerpo me cubre de placer,calor y un ardor quemante sobre mi piel”