Dejé de creer en Dios el dÃa que me atropelló un autobús…
-Dejé de creer en Dios el dÃa que me atropelló un autobús…
-¿Por qué, por no salvarte?
-TenÃa motivos para dejar de creer en él…
-¿Por ejemplo?
-El más importante porque fue saliendo de una iglesia…
-No jodas…
-Jodo, sÃ, jodo… Fue salir por la puerta y ¡Pum! Las gafas de sol y los tacones llegaron dos calles más  allá..
-¿Y a ti, no te pasó nada?
-No, ni un arañón…
-Pues entonces quizá Dios te salvó…
-Un carajo… Fue culpa del cura…
-Lo fue del autobús…
-No, no, fue del cura… Él me echó de la iglesia…
-¿Por?
-Porque estaba dando misa, y tÃo, estaba taaaaan bueno… Le sentaba la sotana genial…
-Ya…
-Ni pude ni quise evitarlo, a la hora de comulgar le metà mano… Le agarré la polla con esta mano…
-¿Qué hizo?
-Me arreó una hostia, pero no de las consagradas…
-Mmm
-Me picó la cara, que lo sepas… Y una octogenaria me arreó un sopapo, me llamó degenerado…
-EstarÃa celosa, la vieja…
-No te extrañe… Y era para estarlo, con ese ministro de Dios…
- Eres humano, no podrÃas hacer otra cosa…
-Y menos ante un monumento taaaaaaaan colosal… La cosa es que tuve que irme corriendo…
-Y claro, te atropelló el autobús…
Gléz-Serna