Desganadas caricias, mínimas ternuras
Claudio Wietstruck
Ella: molida tras un extenuante día de trabajo.
Él: ídem.
A ella le apestan los pies.
A él, otras áreas del cuerpo.
Tan exhaustos están que igual se acuestan sin bañarse.
Echados como sacos en la cama –viendo sangrientos films en TV- se prodigan desganadas caricias, mínimas ternuras.
Hemos leido este relato en: http://placeradiario.wordpress.com/2010/07/08/desganadas-caricias-minimas-ternuras/
