Devoción erógena
Claudio Wietstruck
Tu vulva es terso altar de mi devoción erógena, tierna antesala del Gólgota encarnado en el que muere y resucita mi orgiástco Mesías.
A mi Redentor no le importa ser mil veces crucificado…
…pues sólo el éxtasis de su muerte es capaz de multiplicar el placer y la Vida…
¡Así de grande es su Fe!
Hemos leido este relato en: http://placeradiario.wordpress.com/2010/09/05/devocion-erogena/
