El último polvo (desempolvando viejas revistas)

 Polvo eres y en polvo te convertirás. 

                                                                           La Biblia 

Quiero darte una despedida, que recuerdes toda la vida
esta noche he venido tan solo, a que nos demos el último polvo
 

                                                                            Caramelos de Cianuro 

Claudio Wietstruck

El dolor no pasó rápido:  luego, se añadieron la soledad, la desesperación. 

Pensaba en ella todo el tiempo…  ninguna otra mujer llenaba su vacío. 

Solo, en mi lecho, me desahogaba con el recuerdo de nuestras ardientes noches juntos… 

No sabia cómo sacármela de la mente… 

Entonces, desempolvé aquellas viejas revistas. 

Sus ajadas páginas atestiguaban el frenético uso que había hecho de ellas. Esas impúdicas imágenes me habían reportado incontables momentos de solitario placer: algunas,  incluso, mostraban viejas improntas, resultado de íntimas efusiones propiciadas por mi mano cómplice. 

Volví a autogratificarme una y otra vez… hasta vaciar mi último polvo. 

Pasado el ameno  efecto de la turbación…  ¡pensé de nuevo en ella! 

Su recuerdo, la voluptuosa imagen de su cuerpo cabalgando sobre el mío, volvía a pungirme con toda su carga de culpa y dolor… 

Qué remedio. 

Mañana, volveré a desempolvar mis viejas revistas y me extenuaré con viejos rostros conocidos… 

…hasta el último polvo…   

El último polvo

Leave a Reply