Grato vértigo
Claudio Wietstruck
Intenté hacer el rol de macho dominante con ella.
Simplemente, no lo permitió.
Cada noche –sobre mí- me deleita con sus cimbreos, su infatigable despliegue para el Amor físico, la diestra exploración que efectúa en cada espacio de mi cuerpo.
Justo ahora, sus labios traviesos recorren mi pelvis.
Pronto -muy pronto- beberán golosos la tibia simiente de mi língam.
Grato vértigo.
Hemos leido este relato en: http://placeradiario.wordpress.com/2010/07/16/grato-vertigo/
