Las aventuras de Nena Palote y su cipote ( 20ª Parte)

Yo estaba borrachísima. Me había pegado toda la noche en la Chata (la botellona de ambiente sevillano…). Bebí demasiados cubatas… No sé cuantos porque perdí la cuenta. ¿Dieciocho copas? Quizá alguna más… La edad a una la hace más vulnerable al alcohol (Aunque tenga veinticinco años aparento dieciocho…, pero maricón, no digas por ahí que tengo veinticinco tacos porque si te atreves te corto los huevos…)

Bueno, me centro en la historia. Me entraron ganas de mear cuando iba de vuelta a casa. Paré junto a unos coches aparcados a mear sobre alguna rueda (hay que marcar territorio, como las perras). Estando en lo mío, es decir meando, noté que el coche en cuestión se movía. Lo relacioné con la borrachera. Escuché gemidos. Lo relacioné con el calentón y el hambre de sexo que traía. Cuando me la meneé, escurriendo la última gota, vi que en el coche había una pareja follando (Una de esas parejas taaaaan convencionales y aburridas, un tío y una tía…). Pegué los ojos a la ventanilla, cotilleando. El tipo se la estaba metiendo por el culo. Las tetas de ellas eran más feas que las mías. La polla del nota era preciosa. Intenté abrir la puerta. Como los pestillos estaban abiertos lo pude hacer…

-¿Oye, puedo unirme a la party? –Una tiene que intentarlo todo para poder follar…

La tía gritó. El tío se quedó mirándome. El grito de la tipa me sentó muy mal, así que le dije…

-Perdona, querida, pero ese grito sobra. No soy tan fea…- El semental se lanzó sobre mí, saliendo del coche. Le agarré –Maricón, si que tienes ganas de follarme. ¿No?

Me dio un puñetazo. Yo le devolví el golpe.

-¿Te va el sado, cariño? –Quise saber, pero él no contestó. Me golpeó de nuevo y yo le correspondí con una patada en los huevos –Ese me ha dolido, maricón…

Era cierto, me había dolido mucho…

-¡Voy a llamar a la policía! –Gritó la tiparraca desde el coche (Era rubia de bote, todo hay que decirlo…)

-¿Mmm, vas a llamar al cuerpo?

-¡Cerda!

-¡Tu puta madre, bonita! Una intenta animar vuestra party y mira… ¿Oye, has llamado de verdad a la poli?

-¡Pues claro!

Entonces salí corriendo. Tengo demasiado historial delictivo para que encima me acusen de bollera, volleré, voyeur o como coño se diga… Mi habilidad para correr con tacones es ideal, así que me fui volando. Lo malo es que borracha mi habilidad no es tan ideal y di con la boca en el suelo. Entonces decidí huir andando… Más vale acabar en comisaría que en el hospital…

Nena Palote

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