Las Hermanas Castañeda

Una noche después de haber andado en moto con Nora Alicia Castañeda, se presento una situación algo diferente,

Nora e Hilda Castañeda
Nora e Hilda Castañeda

ella quería que le hiciera el amor, para ello cerro la puerta de su habitación, eran talvéz las 7:00 de la noche, yo estaba más que dispuesto de metersela por ese culo tan sabroso, pero tenía un problema, Hilda María Castañeda. Se encontraba abajo en la primera planta y estaba demasiado molesta porque estaba en la habitación a solas con su hermana, sabía, que así como me la pisaba a ella, lo más probable era que se lo haría a su hermana. Me encontraba contra la pared, y no se me ocurria nada, derepente como un flash me vino la solución, A Nora Alicia Castañeda  le encantaba pisar en grupo, lo mismo que a Hilda María Castañeda, el único problema que fataba sortear era que  estabamos en su casa, y para traer un tropel de personas como que no sería discreto así que solo llame a dos amigos, los cuales al presentarse a casa de Nora e Hilda Castañeda casí instantaneamente, sabían que culos erán las dos chicas, y lo más excitante para ellos es que sabían que jamás se las habían pisado a las dos juntas, pero está vez sería algo más que delicioso, serían las dos a un tiempo con varias pijas de por medio.  Ya sabían que tipo de culos eran. Cuando tocaron el timbre quien se apresto a abrirles la puerta fue Hilda María Casta ñeda quien a todo esto, se encontraba ajena de lo que tenía en mente y que ella era parte de ese plan, que tendría una jornada de puras cogidas y todavía no sabía de lo que estaba a punto de entrarle por el culo. Me llamo diciendo, Te buscan tus amigos, le dije a Nora Alicia Castañeda que no se pusiera la ropa, que ya regresaba, creo que ella si había entendido que cosas estaban por suceder en su cama y quien sería la otra que la acompañaría. Jamás habían estado en una situación como esa, era algo inédito para ellas. continuará…. 1/4

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