Posts Tagged ‘dos cuerpos’

Los había pillado infraganti…

Tratando de disimular miró hacia otro lado. Su mirada le atemorizaba. Sus ojos perseguían a los suyos. Sinceramente su mente calenturienta pensaba en ir junto a él a otro lugar. El lugar ideal era su habitación, su cama. Un lugar donde robarle la esencia de su sexo, el extracto de su polla, su semen… Jugaba nervioso con el cigarrillo que fumaba. Lo pasaba de una mano a otra sin saber qué hacer. Esos ojos, esa mirada del otro lo ponía inquieto…

La música sonaba. El local rebosaba de maricones con sus mariconadas varias. El aceite impregnaba toda superficie. Las plumas salían despedidas de los movimientos del personal. Todo parecía eternamente genial para él. El único contratiempo eran esos ojos, esa boca, esos dientes, esas manos, ese cuerpo, esa sonrisa, esos hombros, esa espalda, ese pecho, ese paquete, ese culo taaaan tremendo, esos muslos, esas rodillas, esos gemelos, esos tobillos, esos pies cubiertos con unos botines perfectos… Todo esto lo formaba a él. Desde luego nuestro amigo no hubiera dudado en ponerle un monumento a la madre que parió a ese maromo, por lo bien que lo había hecho…

No tardó en acercarse a nuestro amigo. Meneando ese cuerpo ideal entre los maricones presentes, acercándose a él, eligiéndole a él. Era un verdadero privilegio poder follar con tal espécimen. Se besaron. Más de uno se fijó en cómo se amaban  los dos, era inevitable hacerlo…

Se marcharon juntos del local. Dos calles más abajo volvieron con los besos. No tardaron en acabar tumbados en la acera, junto a los coches estacionados. El ruido del tráfico les llegaba, con la interrupción de las luces de los coches. El riesgo de que cualquier madrugador los pillara follando ahí mismo aumentó el placer de ambos. Las manos fusionaron los dos cuerpos en uno solo… Semidesnudos la lengua de uno recorrió el culo del otro, inspeccionando su agujero de la pasión. Al poco ya le tenía la polla metida. Se trató de un polvo a lo loco, sin descanso ni pausa. Comenzó a amanecer en el momento mayor del clímax, cuando eyaculaba en el interior de su amante el tiempo se detuvo. Los dos miraron adelante, donde una mujer dejó caer unas bolsas al suelo antes de llevarse las manos a la boca… Los había pillado infraganti…

Gléz-Serna

Estrellita enamorada II

La otra tarde conocí a un señor que olía bien y me inspiraba confianza. Fue muy amable conmigo. Me decía que estaba muy buena y que sabía mover muy bien todo lo que tenía. Cuando toqué su mano, sentí buena energía y por eso acepté estar con él. Lo acaricié hasta cuando su bestia se puso grande y rígida. Se la chupé muy despacio… Él se enloquecía cuando de hacía rápido con las lengua. Después lo monté hasta cuando me la metió toda. Luego le dije que en cuatro y fue cuando sentí que efectivamente la tenía grande. Él se demoraba mirando embelezado el espejo en que se reflejaban nuestros dos cuerpos… El de él trigueño y el mío negro y hermoso. Luego que se vino comencé a jugar con el semen que había quedado atrapado en el condón. Eso le gustó pues no quería que parara… Le dije: Esa leche es mía.