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Las aventuras de Nena Palote y su cipote ( 9ª Parte)
Dormí dos días seguidos después del polvo con Miguel (el doble de Imanol Arias), no porque me doliera el cuerpo del tremendo polvo que echamos, sino para no enamorarme. Me vi obligada a suspender las actuaciones de ambas noche, incluso. No me apetece que Miguel se convierta en mi vigesimoprimer novio. Pero Nena Palote tiene corazón, no te pienses que no, maricón.
El destino es tan caprichoso que si salía a la calle o a actuar me lo encontraría. Estoy segura de ello. ¡Incluso me perdí mi misa semanal!. Esto no te lo digo porque yo sea muy devota de Cristo. Mi devoción es por el cura de mi barrio. ¡Está buenísimo!. Me encanta acercarme a comulgar para que me dé una hostia, de las consagradas. De vez en cuando también confieso, por oír su voz en intimidad. Quizá un día le meta mano, a ver qué pasa. Puede que ese día la hostia que me dé no sea de las consagradas. No obstante mi amigo Gléz-Serna se tiró a un cura una vez, dentro de un confesionario. ¿Podría tener yo la misma suerte?. En fin, mucha competencia no tengo, ya que sólo van viejas a misa, y a no ser que le molen octogenarias tengo bastante ventaja. Al fin al cabo el pobre también tiene polla, y pluma, así que espero que sea maricón.
El pescadero de mi barrio también me parece maricón. Frecuento su negocio para comprar acedias y pijotas, el pescado más vulgar, como yo. Siempre nos decimos lo mismo:
-¿Nena, qué te pongo?
-Me pones cachonda, miarma…
Reímos los dos. Todo muy dinámico y con olor a pescado.
El carnicero también tiene su morbo. Me encanta como hace pom-pom con su cuchillo al cortar la carne. Una mata de pelo le asoma por la camisa. Fue legionario, pero no de los legionarios de Cristo, sino de los de la cabra. Tiene novio. Quieren casarse por la iglesia, pero todavía no han podido. Imagino que los curas no les dan permiso. Me gusta pedirle carne en barra o polla fileteada, pero siempre me dice que no le queda… Una lástima, maricón, porque tiene uno de esos polvos castizos. Seguramente una abuela mojaría las bragas al verle cortar la carne, pom-pom.
La panadera es una sosa de cuidado y una cotilla en toda regla. Su marido le pone los cuernos continuamente, conmigo incluso. No la soporto por cotilla. Se quiere enterar de todo, la maruja. Por eso me follé a su marido. Cualquier día le suelto como se la metí a su señor esposo, y como gozó, que todo hay que decirlo…
Al no salir de casa estos dos días no me ha pasado nada interesante. Por eso os hablo de mi barrio. No obstante ya voy a terminar mi periodo de aislamiento. Seguro que pronto me ocurre algo esperpéntico, maricón. Soy experta en ello…
Nena Palote
Las aventuras de Nena Palote y su cipote ( 8ª parte)
No creo en ciertas casualidades. Ésta en cuestión fue dada por el destino. Un destino muy significativo: Follar de nuevo con el clon de Imanol Arias. Mi Imanol resultó llamarse Miguel. Cuando se pasó todo el alboroto que creé con mi asistencia a la famosa manifestación, me lo encontré. Fue un reencuentro inesperado. Yo salía de comprar tomates en la frutería. Él andaba por la acera. Nos reconocimos de inmediato.
-Hola, guapa…¿Qué haces?- Me saludó.
-Comprar unos tomates, maricón –Le enseñé la bolsa. Miró. Yo le miré a los ojos. Decidí invitarle -¿Te apetece venir a mi casa y comernos un aliño?
-Gracias. Me encanta el tomate…
Llegamos a mi piso y nos metimos en la cocina. Comencé a cortar los tomates. Miguel encendió la radio. Encadenados sonaba a través de las ondas. Una banda sonora estupenda. Me volví, apoyándome en la encimera. Le señalé con el cuchillo y en plan bolero le canté:
-Tal vez, sería mejor que no volvieras… Quizá, sería mejor que me olvidaras…Volver es empezar a atormentarnos, a querernos para odiarnos, sin principio ni final…Nos hemos hecho tanto, tanto daño, que amar entre nosotros es un martirio…Jamás quiso llegar el desengaño, ni el olvido ni el delirio…Seguiremos siempre igual…
No pude continuar. Miguel lo impidió. Nos besamos con locura. Nos metimos mano, de la buena. Nuestras manos se agarraron de las curvas del otro. Me olvidé del cuchillo, del tomate, del aliño y de su puta madre. En ese instante sólo podía pensar en follar con Miguel, en amarlo, aunque fuera por unas horas, nada más… No tengo palabras para describir el polvo que hemos echado. Mejor dicho: No quiero que se sepa. No puede ser un polvo público, porque este es uno para la memoria. Nena Palote tiene corazón. Ya dije una vez que he tenido veinte novios y una novia. Así que imaginarse el corazón tan grande que tengo, incluso más que mi cipote…
Nena Palote
Las aventuras de Nena Palote y su cipote ( 6ª Parte)
Un amigo me contó que el otro día se había follado a uno que se parecía a Imanol Arias cuando joven. Así que me propuse follármelo yo también, como Nena Palote que me llamo. Ese amigo me dio la dirección del maromo en cuestión. Me arreglé a conciencia. Mi belleza era sobrenatural aquella tarde. Compré unas pastitas, ya que iba a presentarme a la hora del té, o del café, según se prefiera.
Toc-Toc. Llamé a la puerta con mis nudillos. La puerta se abrió. ¡Era idéntico a Imanol!. Me recordó al Imanol que sale en el film “Laberinto de pasiones´´, donde hace de moro maricón.
-¿Quién eres?-Me preguntó.
-Soy Nena Palote, por si no me has reconocido…
-No tengo ni puta idea de quién es Nena Palote…
-¡No te hagas el interesante! Si eres maricón lo sabrás muy bien…
-Soy muy maricón, pero no sé quién eres, te lo repito.
-¡Bueno, bueno, da igual!-Entré en el interior del piso- Traigo unas pastitas…Yo tomaré café solo, por favor…
Imanol (lo llamaremos así) fue a la cocina. Puso café. Ciertamente me había metido por toda la cara en su piso, sin invitación, sin conocerme…Una tiene poca vergüenza, lo reconozco. Pero es que la vergüenza de poco sirve. Si tenemos vergüenza nos perderemos muuuuchos polvos, chicos… En estas, apareció mi Imanol con los cafés.
-Mmm…qué bien huele, querido…-Le dije.
-Gracias.
-Oye…¿Te han dicho alguna vez que te pareces a Imanol Arias?
-Pues sí, la verdad…¿Estoy bueno?
-Para mojar el pan, maricón. Tengo una manía, una costumbre. ¿Sabes?. Mi afición es tirarme a los hombres que tienen cierto parecido con algún famoso…
-Entonces, yo…
-Tú vas a caer esta tarde, maricón.
-Pero…
Me levanté, me dirigí hacia Imanol. Le besé. Al principio se resistió, luego se dejó y lo disfrutó. Mi lengua se refregó con la suya. Él se mantuvo sentado en el sofá, yo me puse en cuclillas entre sus piernas. Todo estaba dispuesto para practicarle una felación fatal.
Mi lengua comenzó con sus huevos. Le sobé los cojones con agonía, tacañería. Cuando estaban suficientemente babeados pasé a su polla. Mi lengua recorrió la longitud de su verga. Di golpecitos en la puntita. Cosquilleé su glande. Un par de veces la tragué hasta el fondo de mi garganta, en su totalidad. Mis manos acompañaban la mamada masajeándole los huevos y el principio de la polla. De repente comenzó a gemir y al poco, se corrió en mi boca. La mantuve dentro hasta que dejó de soltar la lefa. Tragué. Encendí un cigarrillo. Le ofrecí uno al doble de Imanol. Hablamos de varias gilipolleces. Nos terminamos el café y las pastitas. Me despedí y me fui…
Nena Palote