Posts Tagged ‘maricón’

Sexo internacional

Le eché el ojo de inmediato. Su pelo rapado y barba de tres días hizo que me empalmara. Sus ojos celestes y su piel morena hizo que mi culo se abriera. Sus manos con las venas marcadas hizo que me temblara el pulso. Su culo prieto y bien puesto hizo que perdiera los papeles. Su delgadez hizo que me decidiera a actuar…

Sin duda era guiri. Hablaba alemán o algo por el estilo. No me importó, en la cama no hacen falta palabras. Sus movimientos me hipnotizaban. ¿Sería maricón? Esa era mi duda, saber si perdería aceite o no. Lo mejor era averiguarlo. Mi temperatura corporal se disparaba por momentos. Era necesario aliviar mi hambre, mi hambre de sexo.

Le miré a los ojos. Nos miramos unos segundos. Mantuve la mirada y la acompañé con una sonrisa. Al ver que no pasaba de mí bajé los ojos hacia su paquete y regresé a su rostro. Ahora sonrió él. Confirmado, era maricón.

Caminé hacia él. Pegado mi cuerpo al suyo le pregunté:

-¿Cómo te llamas, corazón?

-jdkdjdjdjdkdkd fhfhfhfhfhf kddjdjdnneek – Algo así entendí. Supuse que era demasiado largo para ser su nombre.

-¡DIGO QUE COMO TE LLAMAS! –Grité.

-¡KDFLWEJFN OENFQLOWNDC NNFNFOWENFW! –Gritó él.

-Mira, da igual… -Y con esto le comí la boca.

No se resistió a mis besos, así que me lucí. El lugar estaba abarrotado y no de publico gay, pero las miradas a mi me sudan el nabo y él era extranjero y nadie le conocía, así que seguimos a lo nuestro. El guiri era tan guapo que necesitaba follar con él de forma urgente. Cumplía con mi prototipo de hombre. ¿Qué más podía pedir? Que follara bien, quizá sólo eso…

Le arrastré al servicio tras de mí (A veces pienso que follo demasiado en servicios públicos). Una vez estábamos encerrados comenzamos a sobarnos a tope. Las pollas al aire se retaban una a la otra. Nos masturbamos mutuamente. Andábamos con ello cuando alguien llamó a la puerta:

-dksdndkasn ldencfwonr nsslfndwlrnfl- Dijo quien llamó. Mi amante se puso muy colorado. Paró de pajearme.

-No pares, maricón… ¿Quién coño es? –Le susurré.

-iadbjkdbj osahslnjdoe noasdnjcncoendoqe oqnlsnlwendf sjnalnendf djddddd…

-¿Sí? No  digas más…¡Qué fuerte! –Fingí impresionarme. Le besé los labios, total no nos entendíamos de otra forma. Se distanció con un empujón.

-dknfwdjn ndasdnfde ncaldcnwrln ndlandlcrlcn –Estaba serio mientras lo decía.

-Joder, que no quiero aprender alemán… Vamos a follar y punto…

Toc-toc-toc. Otra vez llamando a la puerta.

-¡KJSDNN WEOFCNWDEC WDONCWDNL WDONCALSDNNWLOWE! –El que llamaba gritaba enfadado.

-Mira, maricón, yo voy a abrir la puerta… -Él me miró sin entender- Digo que voy a “open de door´´…

Abrí la puerta. Otro guiri nos miraba enfurecido.

-¿Y tú qué coño quieres? –Le pregunté. Le gritó algo a mi maromo y le dio un tortazo, así que le dije –No me digas que tú eres su novio…

Dando por perdido el polvo me marché a  casa. Sería mejor conformarme con una paja aquel día…

Gléz-Serna

Las aventuras de Nena Palote y su cipote ( 22ª Parte)

Yo, como buena folclórica que soy, me pego en la Feria de Abril desde principio a fin. Una semana alcoholizada, sin dormir. Una tiene aguante para la juerga. Y claro, he podido pegar algún polvo que otro. En la Feria se ven machos irresistibles, de esos vestidos de domingo, taaan guapos y atractivos. Una no es de piedra, así que cuando paseaba por el real de la Feria acababa cachonda perdida. Y como es lógico, maricón, perdí los papeles ante tanto guapo y tanto rebujito…

El tipo (de veintipocos, afeitadito, pelo corto….ñam, ñam) estaba en la caseta bailando por sevillanas. Yo sentada con las piernas cruzadas (luciendo piernas entre los volantes  de mi vestido de flamenca) me abanicaba con virulencia. Lo devoraba con la mirada. Llegados a este punto decidí actuar. Me levanté y acerqué. Comenzamos a bailar. Antes de terminar la “primera´´ ya me metió mano. Le cogí de la mano y nos fuimos al baño (hay que ver maricón la de veces que follo en servicios públicos…). Nos morreamos y acariciamos. Le desabroché los pantalones y se los bajé hasta los tobillos. En cuclillas se la mamé, recorriendo su erección con la lengua. Me entretuve con la cabeza de su nabo (¡Qué nabo, maricón!). Cuando se corrió en mi boca me arremangué el vestido de flamenca. Le di la vuelta al tipo. Le metí primero los dedos y luego mi afamado cipote. Comencé a bombear con fuerza e ímpetu. Casi al instante eyaculé en su interior. No usé condón (Se me habían acabado los condones después de una semana sin moverme de la Feria…).

Salimos del baño y le invité a una jarra de rebujito y a un cigarro. Debía compensarle por dejar que me follara su precioso culo y  también dejarme degustar su polla. Luego nos despedimos y continué en mi búsqueda de un “hombre de verdad´´…

Nena Palote

Las aventuras de Nena Palote y su cipote ( 20ª Parte)

Yo estaba borrachísima. Me había pegado toda la noche en la Chata (la botellona de ambiente sevillano…). Bebí demasiados cubatas… No sé cuantos porque perdí la cuenta. ¿Dieciocho copas? Quizá alguna más… La edad a una la hace más vulnerable al alcohol (Aunque tenga veinticinco años aparento dieciocho…, pero maricón, no digas por ahí que tengo veinticinco tacos porque si te atreves te corto los huevos…)

Bueno, me centro en la historia. Me entraron ganas de mear cuando iba de vuelta a casa. Paré junto a unos coches aparcados a mear sobre alguna rueda (hay que marcar territorio, como las perras). Estando en lo mío, es decir meando, noté que el coche en cuestión se movía. Lo relacioné con la borrachera. Escuché gemidos. Lo relacioné con el calentón y el hambre de sexo que traía. Cuando me la meneé, escurriendo la última gota, vi que en el coche había una pareja follando (Una de esas parejas taaaaan convencionales y aburridas, un tío y una tía…). Pegué los ojos a la ventanilla, cotilleando. El tipo se la estaba metiendo por el culo. Las tetas de ellas eran más feas que las mías. La polla del nota era preciosa. Intenté abrir la puerta. Como los pestillos estaban abiertos lo pude hacer…

-¿Oye, puedo unirme a la party? –Una tiene que intentarlo todo para poder follar…

La tía gritó. El tío se quedó mirándome. El grito de la tipa me sentó muy mal, así que le dije…

-Perdona, querida, pero ese grito sobra. No soy tan fea…- El semental se lanzó sobre mí, saliendo del coche. Le agarré –Maricón, si que tienes ganas de follarme. ¿No?

Me dio un puñetazo. Yo le devolví el golpe.

-¿Te va el sado, cariño? –Quise saber, pero él no contestó. Me golpeó de nuevo y yo le correspondí con una patada en los huevos –Ese me ha dolido, maricón…

Era cierto, me había dolido mucho…

-¡Voy a llamar a la policía! –Gritó la tiparraca desde el coche (Era rubia de bote, todo hay que decirlo…)

-¿Mmm, vas a llamar al cuerpo?

-¡Cerda!

-¡Tu puta madre, bonita! Una intenta animar vuestra party y mira… ¿Oye, has llamado de verdad a la poli?

-¡Pues claro!

Entonces salí corriendo. Tengo demasiado historial delictivo para que encima me acusen de bollera, volleré, voyeur o como coño se diga… Mi habilidad para correr con tacones es ideal, así que me fui volando. Lo malo es que borracha mi habilidad no es tan ideal y di con la boca en el suelo. Entonces decidí huir andando… Más vale acabar en comisaría que en el hospital…

Nena Palote