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Nena Palote, la universidad y la huelga general…
Tenía un serio cargo de conciencia. Taaaaaanto tiempo sin escribir no es demasiado recomendable para una chica como yo, pero las circunstancias lo obligan. Tengo una noticia que daros: Nena Palote ha entrado en la universidad… ¡Qué fuerte! ¿No crees? Ni yo misma me lo creo aún… Llevo varios años de atraso (no diré cuántos…). Los test que me hacían cuando era “niño´´ en la escuela no decían nada bueno de mí (y creo que llevaban razón…), donde decían que no valgo para nada y que un futuro devastador me esperaba… Me han hecho repetir varias veces e incluso llegué a abandonar los estudios. Al final me rebelé ante lo impuesto consiguiendo uno de mis sueños, estudiar historia… Si me vieras en la presentación de la facultad, yo, taaaan divina, y por supuesto marcando tendencia ante la concurrencia… Con eso de tratarse de “historia´´ supuse que la moda estilística de la gente sería al menos de cuando Carmen Polo hizo la comunión, si acaso la confirmación (ella era muy confirmada en sus cosas…), pero he de avisarte que se trata de un bulo. La gente de historia viste normal, me quedé alucinada, por no decir en bragas (o en tanga, claro…). Te lo juro, no es coña, visten como tú…
En los pocos días que llevo no me han ocurrido demasiadas cosas, aún no he follado “in situ´´ ni he metido la pata, como suele ocurrirme. ¿Gente guapa? Sí, claro, guapos y guapas, para todos los gustos…
Hoy acudí a la facultad a pesar de la huelga general, pero un cuerpo uniformado de antidisturbios pudo haber disuelto la manifestación de mi polla si hubiera querido (yo desde luego sí…). Estaban formando con sus porras al aire. Se me presentaban en forma de pasillo hasta la puerta de la facultad, escoltándome y protegiéndome de la multitud que me gritaba “esquirol´´ (no sé qué significa, si será alemán o checo…). Signifique lo que signifique “esquirol´´ me importaba bien poco con esos cuerpos de la autoridad mirándome, unidos a mí, refregando sus paquetes contra mí como quien no quiere la cosa… Yo me sentía en el paraíso de los travestis… Llegué a sentir celos de los detenidos, ya que podrían disfrutar de un contacto más que físico junto a esos querubines de la autoridad… Al final, como me había gustado taaaaanto el pasillito para entrar en la facultad decidí volver a salir, ahora en vez de “esquirol´´ me aplaudían como si de la salida de la Macarena se tratara. Otra vez esas entrepiernas de la autoridad refregándose contra mis muslos (preciosos, por cierto…). Aquello era una orgía entre la autoridad y el sindicalismo, era como un polvo entre opuestos (¿Heterosexualidad?).
Nena Palote
Las aventuras de Nena Palote y su cipote ( 18ª Parte)
Mi amigo Gléz-Serna me había llamado al móvil:
-¿Qué nos están pajeando? –Respondí ante la noticia.
-Nena, pajeando no. Nos están plagiando… Y no del todo, porque reconocen nuestra creación. Es cuestión de orgullo. ¿Me explico?
-Ya te entiendo, maricón. Cogen lo que tú y yo escribimos tan divinamente y…
-Algo menos que divinamente…
-No, maricón, hay que ser positivos… Si no lo somos nunca ganaremos un premio Planeta…
-Eres un encanto, Nena…
-Lo sé…
-Bueno, tengo cosas que hacer… La cuestión es la siguiente. Tú sabes que soy un buenazo, Nena, así que por favor a ver si tú puedes hablar con esos tipos…
-¡Oh, genial! –Después de los besos de rigor colgamos.
Pillé un taxi y me dirigí hacia la dirección indicada por mi amigo Gléz-Serna. Yo iba escotada. El taxista me miraba las domingas a través del espejo retrovisor. Yo me puse a coquetear con mi escote, luego dejé el dedo índice en mis labios, provocando con cara de inocente. Sé como camelarme a un hombre, así que fui al grano:
-Jefe, si corre y no me cobra nada por la carrera… lo mismo le hago una mamada…
El tipo sonrió y pisó el pedal a fondo. Llegamos a la velocidad del rayo. Me bajé del taxi sin pagar y sin hacer la mamada. El taxista bajó la ventanilla:
-¡Señorita, lo prometido es deuda!
-Espere usted, será unos minutos y se la mamo…
-¡A vale, vale, entendí mal! –Es increíble la estupidez de los hombres. No pensaba hacerle la mamada y me había salido el viaje gratis. Llamé al timbre. Me abrieron dos sujetos. ¡Qué mal vestidos iban! Un horror, maricón. Además de mal gusto no eran ni guapos. Pero en fin, tiene que haber feos en el mundo… Así una es más resultona todavía… Me condujeron a un salón. Nos sentamos. Encendí un cigarrillo y comencé diciendo:
-Soy Nena Palote. Mi amigo Gléz-Serna me ha pedido que venga a veros… Me ha dicho que nos estáis pajeando…
-¿Pajeando?
-¡Ois, qué mal estoy! Me refería a que nos estáis plagiando…
-Plagio, plagio… Quizá no sea…Ponemos nombre y blog procedente…
-Mira, Nena Palote sólo hay una y escribo en mi blog. ¿Ves estas tetas?. Sí, sí mejores que ninguna. No las veréis mejores. Esto hay que pagarlo, maricones. Si queréis algo de mi tenéis que pagarlo…¿Me entiendes? –Tuve un momento Belén Esteban, y repetí -¿Me entiendes? ¡Porque yo por mi blog mato, maaaaato! Si seguís por esas volveré, pero para daros por el culo… Bueno no sé…¿Sois maricones, pero de los de verdad?. Porque si lo sois no tendría gracia ninguna…¿No creéis?. Claro, porque a mí por ejemplo me encanta que me den por culo… ¿Lo habéis probado alguna vez? ¿No?. Ois, ois. Esto me encanta, maricón. Pues ya lo sabéis, si se repite vuelvo y os rompo el culo. Os petaré hasta invertiros, convertiros en los mayores maricones de la existencia. ¿Ok?
Me levanté. Tiré la colilla al suelo, como las cochinas. Apagué el cigarrillo refregándolo con un pie. Calzaba tacones altos, altísimos y rojos. Una monería, niño. Me ajusté las tetas, y haciéndome la digna, me fui…
El taxista aún me estaba esperando en la puerta. Me acerqué:
-Oye, amigo, si me lleva gratis a casa le enseño la polla que tengo… -El tipo arrancó y salió huyendo con cara de espanto, y aunque no pudiera oírme, le dije- Pues tú te lo pierdes…
Nena Palote
Las aventuras de Nena Palote y su cipote ( 14ª Parte)
Nos fuimos a su cama. Nos desnudamos. Nena Palote y Gléz-Serna al desnudo (Mi cuerpo mucho mejor que el suyo…). Me tumbé en la cama. Él comenzó a trabajarme. Me lamió la frente, las mejillas, el cuello, el hombro, las tetas, los pezones, la barriga, el ombligo, las ingles, los huevos, la polla, los muslos, las rodillas, los tobillos y los dedos de los pies. Después de todo esto volvió un poco más arriba, a mi nabo (erecto ya…). Su lengua lo recorrió. Chupó la cabeza a la vez que me pajeaba. Se la metió enterita en su boca, hasta la garganta. Mientras hacía todas estas guarrerías su lengua seguía golpeando mi polla (Como Gléz-Serna nadie las mama). Me follé un buen rato su boca. Entonces decidió parar y me puse yo a mamar un poco, imitándole. Él sí se corrió en mi boca.
Lo puse a cuatro patas. Me lubriqué mi afamado cipote. Trabajé su culo con los dedos, dilatándole. Cuando lo tuvo suficientemente abierto acerqué mi polla, rozando pero sin entrar. Le noté caliente y deseando ser follado. Le metí la puntita y la dejé quieta un ratito. Poco a poco fue adentrándose en su agujero de la pasión, en su totalidad. Comencé a bombear, variando el ritmo. A la vez, le pajeé con lentitud. Su cara de gozo era un poema. Nuestros gemidos y el olor a sexo inundaban el dormitorio. Me corrí en su interior, metida hasta el fondo. Esperé con ella dentro a que se pusiera blanda. La saqué.
Él seguía empalmado. Me tumbó boca arriba y colocó mis pies sobre sus hombros para acceder a mi culo. Yo estaba taaaaaan cachonda que estaba dilatadísima. Comenzó a follarme. Magreaba mis tetas mientras me petaba. Su lengua volvió a lamerme la frente y las mejillas. Me mordió el hombro, su fetiche. Como se trataba de su segunda eyaculación tardó en llegar mucho tiempo. Aquello hizo que mi gozo llegara hasta el infinito. Nuestros cuerpos sudados estaban unidos en un mismo ser. La cama botaba con sus envites. Mi espalda se arqueaba. Se corrió. Nos tumbamos abrazados. Me miró y dijo:
-Lo siento, Nena, no pude evitar correrme…-Rió la broma –Gracias por el polvo…
-De nada, maricón…
-Eres una amiga.
-Los amigos estamos para hacernos favores…
-Favores de todo tipo.
Seguimos hablando de nuestras gilipolleces. Nos duchamos juntos. Vimos el cotilleo de la tarde por televisión. Marujeamos un buen rato, valorando a quienes nos follaríamos (y como) de los que salían por la tele. Luego, me fui a casa…
Nena Palote