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Las aventuras de Nena Palote y su cipote ( 18ª Parte)
Mi amigo Gléz-Serna me había llamado al móvil:
-¿Qué nos están pajeando? –Respondí ante la noticia.
-Nena, pajeando no. Nos están plagiando… Y no del todo, porque reconocen nuestra creación. Es cuestión de orgullo. ¿Me explico?
-Ya te entiendo, maricón. Cogen lo que tú y yo escribimos tan divinamente y…
-Algo menos que divinamente…
-No, maricón, hay que ser positivos… Si no lo somos nunca ganaremos un premio Planeta…
-Eres un encanto, Nena…
-Lo sé…
-Bueno, tengo cosas que hacer… La cuestión es la siguiente. Tú sabes que soy un buenazo, Nena, así que por favor a ver si tú puedes hablar con esos tipos…
-¡Oh, genial! –Después de los besos de rigor colgamos.
Pillé un taxi y me dirigí hacia la dirección indicada por mi amigo Gléz-Serna. Yo iba escotada. El taxista me miraba las domingas a través del espejo retrovisor. Yo me puse a coquetear con mi escote, luego dejé el dedo índice en mis labios, provocando con cara de inocente. Sé como camelarme a un hombre, así que fui al grano:
-Jefe, si corre y no me cobra nada por la carrera… lo mismo le hago una mamada…
El tipo sonrió y pisó el pedal a fondo. Llegamos a la velocidad del rayo. Me bajé del taxi sin pagar y sin hacer la mamada. El taxista bajó la ventanilla:
-¡Señorita, lo prometido es deuda!
-Espere usted, será unos minutos y se la mamo…
-¡A vale, vale, entendí mal! –Es increíble la estupidez de los hombres. No pensaba hacerle la mamada y me había salido el viaje gratis. Llamé al timbre. Me abrieron dos sujetos. ¡Qué mal vestidos iban! Un horror, maricón. Además de mal gusto no eran ni guapos. Pero en fin, tiene que haber feos en el mundo… Así una es más resultona todavía… Me condujeron a un salón. Nos sentamos. Encendí un cigarrillo y comencé diciendo:
-Soy Nena Palote. Mi amigo Gléz-Serna me ha pedido que venga a veros… Me ha dicho que nos estáis pajeando…
-¿Pajeando?
-¡Ois, qué mal estoy! Me refería a que nos estáis plagiando…
-Plagio, plagio… Quizá no sea…Ponemos nombre y blog procedente…
-Mira, Nena Palote sólo hay una y escribo en mi blog. ¿Ves estas tetas?. Sí, sí mejores que ninguna. No las veréis mejores. Esto hay que pagarlo, maricones. Si queréis algo de mi tenéis que pagarlo…¿Me entiendes? –Tuve un momento Belén Esteban, y repetí -¿Me entiendes? ¡Porque yo por mi blog mato, maaaaato! Si seguís por esas volveré, pero para daros por el culo… Bueno no sé…¿Sois maricones, pero de los de verdad?. Porque si lo sois no tendría gracia ninguna…¿No creéis?. Claro, porque a mí por ejemplo me encanta que me den por culo… ¿Lo habéis probado alguna vez? ¿No?. Ois, ois. Esto me encanta, maricón. Pues ya lo sabéis, si se repite vuelvo y os rompo el culo. Os petaré hasta invertiros, convertiros en los mayores maricones de la existencia. ¿Ok?
Me levanté. Tiré la colilla al suelo, como las cochinas. Apagué el cigarrillo refregándolo con un pie. Calzaba tacones altos, altísimos y rojos. Una monería, niño. Me ajusté las tetas, y haciéndome la digna, me fui…
El taxista aún me estaba esperando en la puerta. Me acerqué:
-Oye, amigo, si me lleva gratis a casa le enseño la polla que tengo… -El tipo arrancó y salió huyendo con cara de espanto, y aunque no pudiera oírme, le dije- Pues tú te lo pierdes…
Nena Palote
Las aventuras de Nena Palote y su cipote ( 14ª Parte)
Nos fuimos a su cama. Nos desnudamos. Nena Palote y Gléz-Serna al desnudo (Mi cuerpo mucho mejor que el suyo…). Me tumbé en la cama. Él comenzó a trabajarme. Me lamió la frente, las mejillas, el cuello, el hombro, las tetas, los pezones, la barriga, el ombligo, las ingles, los huevos, la polla, los muslos, las rodillas, los tobillos y los dedos de los pies. Después de todo esto volvió un poco más arriba, a mi nabo (erecto ya…). Su lengua lo recorrió. Chupó la cabeza a la vez que me pajeaba. Se la metió enterita en su boca, hasta la garganta. Mientras hacía todas estas guarrerías su lengua seguía golpeando mi polla (Como Gléz-Serna nadie las mama). Me follé un buen rato su boca. Entonces decidió parar y me puse yo a mamar un poco, imitándole. Él sí se corrió en mi boca.
Lo puse a cuatro patas. Me lubriqué mi afamado cipote. Trabajé su culo con los dedos, dilatándole. Cuando lo tuvo suficientemente abierto acerqué mi polla, rozando pero sin entrar. Le noté caliente y deseando ser follado. Le metí la puntita y la dejé quieta un ratito. Poco a poco fue adentrándose en su agujero de la pasión, en su totalidad. Comencé a bombear, variando el ritmo. A la vez, le pajeé con lentitud. Su cara de gozo era un poema. Nuestros gemidos y el olor a sexo inundaban el dormitorio. Me corrí en su interior, metida hasta el fondo. Esperé con ella dentro a que se pusiera blanda. La saqué.
Él seguía empalmado. Me tumbó boca arriba y colocó mis pies sobre sus hombros para acceder a mi culo. Yo estaba taaaaaan cachonda que estaba dilatadísima. Comenzó a follarme. Magreaba mis tetas mientras me petaba. Su lengua volvió a lamerme la frente y las mejillas. Me mordió el hombro, su fetiche. Como se trataba de su segunda eyaculación tardó en llegar mucho tiempo. Aquello hizo que mi gozo llegara hasta el infinito. Nuestros cuerpos sudados estaban unidos en un mismo ser. La cama botaba con sus envites. Mi espalda se arqueaba. Se corrió. Nos tumbamos abrazados. Me miró y dijo:
-Lo siento, Nena, no pude evitar correrme…-Rió la broma –Gracias por el polvo…
-De nada, maricón…
-Eres una amiga.
-Los amigos estamos para hacernos favores…
-Favores de todo tipo.
Seguimos hablando de nuestras gilipolleces. Nos duchamos juntos. Vimos el cotilleo de la tarde por televisión. Marujeamos un buen rato, valorando a quienes nos follaríamos (y como) de los que salían por la tele. Luego, me fui a casa…
Nena Palote
Las aventuras de Nena Palote y su cipote ( 13ª Parte)
Llevaba días sin saber nada de mi amigo Gléz-Serna, así que fui a verle. Me consta que lo está pasando mal en su reclusión voluntaria. El amor y el sexo son así de gilipollas. Como le conozco me presenté sin avisar en su casa. Si le hubiera avisado él me diría que no. Estoy segura de que sus palabras serían “¡Si me queréis irse!´´, emulando a la Lola Flores. Gléz-Serna es así de extravagante.
Diiiiiiing-Dooooong. Llamé al timbre. Nadie abrió. Diiiiing-Dooooong. Volví a llamar. Nadie abrió.
-¡Abre, sé que estás ahí, maricón! –Grité aporreando la puerta.
-¿Quién es? –Respondió él desde el otro lado.
-¡Nena Palote!
Entonces abrió. Me hizo pasar al salón. Nos dimos dos besos. Nos sentamos a tomar café. Comencé por excusarme por tardar tantos días en verle:
-Perdóname Dani, es que llevo unas semanas muy ajetreada. Me he follado a uno que se parece a Imanol Arias de joven. Se llama Miguel. Por cosas del destino me lo encuentro hasta en la sopa, joder. He asistido a un parto, donde también me topé con Miguel. Para evitar enamorarme de él me estoy cepillando a todo ser viviente que veo y se deja. He participado en orgias… Por cierto, me encanta contar mis chuminadas en tu blog. Por mí vuelve cuando quieras, pero si tardas no me importa…
-¡Qué zorra eres! –Sonrió- Volveré tarde o temprano, pero volveré…
-¿Bueno, y como estás de lo tuyo?
-Fatal…Estoy decepcionado con el género masculino. Es cierto aquello de que todos los tíos son iguales.
-¿Y con el género femenino?
-Peor todavía… Con ellas ni lo intento… Acabaré renunciando a la bisexualidad como todo siga igual. Oye, antes de que se me olvide. El otro día un tipo que tiene la polla de veinticuatro centímetros, según él, me propuso que se la mamara contigo delante. Después él te follaría, Nena. ¿Qué te parece el plan?.
-Genial. El tío no es tonto, con lo buena que yo estoy y con lo bien que tú las mamas se va a poner las botas…
-Seguramente… Pero no sé cuándo. Me tienen que entrar ganas, tía, sabes que estoy un poco de “limpieza depurativa´´…
-Qué cursi te estás volviendo, maricón. ¿Un cigarro?
-Vale, fumemos… ¿Entonces estás follando mucho?
-No como cuando era puta, pero no me quejo… Lo que tengo es miedo a enamorarme del doble de Imanol Arias… Sabes que en el amor soy tan temperamental como tú…
-Lo sé… Somos muy Lola Flores los dos…
-No, yo no soy como ella porque canto mejor.
-Me refería al amor, estúpida…
-Estúpida tu madre…
-¡No empecemos, Nena!
-Vale, vale… ¿Leíste en los periódicos lo que me pasó en la manifestación en pro de la vida?
-¡Como para no leerlo! Los curas te hincharon a hostias… Formaste una de las tuyas…
-Una es inocente y no me di cuenta de que en “pro de la vida´´ se refería al aborto…
-Inocente no eres… Lo que tú eres es una capulla…
-Capullo el que tengo ahí abajo…
-Me consta…Recuerda que una vez te la mamé…
-¿Te gustó?
-Fue genial, querida.
-Pues ya sabes, cuando quieras…
Seguimos fumando en silencio. Terminamos el café. Nos miramos. Gléz-Serna se levantó. Se acercó a mí. Me besó. Entonces le dije:
-¿Ya quieres mamármela?
-Mamar y otras cosas…
-¿Joder, no veas lo calientes que estás, no?
-Llevo una temporada en castidad… Ahora toca un polvo –Nos volvimos a besar (Como tengo cosas que hacer, maricón, luego te cuento como fue el polvo… ¡Te quedas con la duda hasta entonces!)
Nena Palote