Posts Tagged ‘temperatura corporal’
Fragancias y sexo
El día había sido caluroso; las 6 horas que mi piel se había dejado acariciar por el sol y la brisa marina empezaban a pasar factura reclamando urgentemente una ducha fresca y apaciguar la temperatura corporal encharcandome entre una buena dosis de after sun. La sensación del chorro de agua sobre mi rostro, el cabello mojado pegándose a la espalda, el contraste de frío que me proporcionaba el hidratante hacía que, poco a poco me fuera sumiendo en un solo deseo, el de abandonarme desnuda sobre la cama. Abrí la ventana, dejando que entrara por las rendijas de la persiana, el aire necesario para mantener fresca la estancia.
Cerré los ojos, consciente de que una parte de mi, no quería dormirse, aún así, no consigo precisar el momento justo en que note aquellas presencias; solo recuerdo, que oí algo a los pies de la cama. Con los ojos entrecerrados, busque qué podía ser, no vi nada y opte por cerrarlos de nuevo; fue cosa de segundos lo que tarde en volver a notar que no estaba sola, así que esta vez, fije la mirada justo a mis pies. La penumbra de la habitación no me facilitaba distinguir con claridad unas pequeñas siluetas que se agazapaban y desplazaban a mi alrededor; permanecí inmóvil pero sin miedo, si de algo estaba segura era de que, fuera lo que fuera, me eran familiares.
Sexo internacional
Le eché el ojo de inmediato. Su pelo rapado y barba de tres días hizo que me empalmara. Sus ojos celestes y su piel morena hizo que mi culo se abriera. Sus manos con las venas marcadas hizo que me temblara el pulso. Su culo prieto y bien puesto hizo que perdiera los papeles. Su delgadez hizo que me decidiera a actuar…
Sin duda era guiri. Hablaba alemán o algo por el estilo. No me importó, en la cama no hacen falta palabras. Sus movimientos me hipnotizaban. ¿Sería maricón? Esa era mi duda, saber si perdería aceite o no. Lo mejor era averiguarlo. Mi temperatura corporal se disparaba por momentos. Era necesario aliviar mi hambre, mi hambre de sexo.
Le miré a los ojos. Nos miramos unos segundos. Mantuve la mirada y la acompañé con una sonrisa. Al ver que no pasaba de mí bajé los ojos hacia su paquete y regresé a su rostro. Ahora sonrió él. Confirmado, era maricón.
Caminé hacia él. Pegado mi cuerpo al suyo le pregunté:
-¿Cómo te llamas, corazón?
-jdkdjdjdjdkdkd fhfhfhfhfhf kddjdjdnneek – Algo así entendí. Supuse que era demasiado largo para ser su nombre.
-¡DIGO QUE COMO TE LLAMAS! –Grité.
-¡KDFLWEJFN OENFQLOWNDC NNFNFOWENFW! –Gritó él.
-Mira, da igual… -Y con esto le comí la boca.
No se resistió a mis besos, así que me lucí. El lugar estaba abarrotado y no de publico gay, pero las miradas a mi me sudan el nabo y él era extranjero y nadie le conocía, así que seguimos a lo nuestro. El guiri era tan guapo que necesitaba follar con él de forma urgente. Cumplía con mi prototipo de hombre. ¿Qué más podía pedir? Que follara bien, quizá sólo eso…
Le arrastré al servicio tras de mí (A veces pienso que follo demasiado en servicios públicos). Una vez estábamos encerrados comenzamos a sobarnos a tope. Las pollas al aire se retaban una a la otra. Nos masturbamos mutuamente. Andábamos con ello cuando alguien llamó a la puerta:
-dksdndkasn ldencfwonr nsslfndwlrnfl- Dijo quien llamó. Mi amante se puso muy colorado. Paró de pajearme.
-No pares, maricón… ¿Quién coño es? –Le susurré.
-iadbjkdbj osahslnjdoe noasdnjcncoendoqe oqnlsnlwendf sjnalnendf djddddd…
-¿Sí? No digas más…¡Qué fuerte! –Fingí impresionarme. Le besé los labios, total no nos entendíamos de otra forma. Se distanció con un empujón.
-dknfwdjn ndasdnfde ncaldcnwrln ndlandlcrlcn –Estaba serio mientras lo decía.
-Joder, que no quiero aprender alemán… Vamos a follar y punto…
Toc-toc-toc. Otra vez llamando a la puerta.
-¡KJSDNN WEOFCNWDEC WDONCWDNL WDONCALSDNNWLOWE! –El que llamaba gritaba enfadado.
-Mira, maricón, yo voy a abrir la puerta… -Él me miró sin entender- Digo que voy a “open de door´´…
Abrí la puerta. Otro guiri nos miraba enfurecido.
-¿Y tú qué coño quieres? –Le pregunté. Le gritó algo a mi maromo y le dio un tortazo, así que le dije –No me digas que tú eres su novio…
Dando por perdido el polvo me marché a casa. Sería mejor conformarme con una paja aquel día…
Gléz-Serna